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domingo, 9 de mayo de 2010

Sólo me importa

Sólo me importa: mirar revistas de decoración y habitar con la mirada casas hermosas que jamás pisaré pero que son material primo para mi imaginación. Porque fantaseo con casas, desde que soy chica, aunque sólo tuve tres, habité miles. A algunas les soy fiel. Quiero también una casa en la nieve. El lugar es el comienzo de algo.
Sólo me importa: comprar ropa usada. Colores estridentes, telas increíbles, combinaciones inasibles. La ropa usada también es el comienzo de algo.
Sólo me importa: entrometerme en dos o tres novelas y aumentar mi staff de amigos imaginarios.

lunes, 28 de julio de 2008

Reconto

Mi lugar es pequeño e inmenso, me asfixia y me escupe, me espanta y me acaricia, se atesta y se vacía pero de vez en cuando se muestra lleno. Cuando así pasa, encuentro: un desorden: mental y espacial; ganas de otras cosas, nuevas; evolución en la destreza física; una estadía en la playa; una gata hermosa que el destino quiso que se quede conmigo; lecturas intermitentes pero gustosas; una hermana de la vida que empuja para adelante; un hermano de sangre que se hizo grandote y buena onda; una importante simpatía por el cine (francés); un cambio de década; sueños que se confunde con vigilia; carrera en ir sacando todo afuera; un titulo; un grupo de amigas que desafían al paso siguiente; varios vaivenes; un amigo que es lo que yo sería si fuese hombre; una rebosante carpeta que dice escritos; ropa chillona; pecas en los ojos; un chico aun infinito; muchos consejos dados; y otros tantos recibidos; dos viajes de meses con mochila; un futuro incierto; una muy mala aptitud deportiva; cambios de humor repentinos; varios secretos; un escritorio lleno de papeles; una amiga de la vida, toda, larga; pocos silencios; cambios de dieta; un gusto por peinar y cortar el pelo; ganas de actuar; dibujos en todos los márgenes ...

miércoles, 4 de junio de 2008

Deshiladas

Me agarro la fobia social, bueno tampoco tanto (es que soy muy exagerada), digamos mejor que no ando bien en la cuestión social; aunque tampoco cuestión social es un buen termino, si no recuerdo mal es un concepto y se usa para algo muy distinto; quizás sea mejor “no me estoy bancando mucho a la gente”, ahí va, eso es lo que me pasa. No me pasa con todos y con todos no me pasa por igual sino más bien con los muy cercanos, los muy pesados, los muy quejosos, los muy negativos, los soberbios, los avasallados por la vida urbana. Me banco menos a las mujeres que a los hombres, aunque estos demanden más pero joden menos. Igualmente me banco poco a mí, me aburro bastante de mi misma. Cuando me agarra “la indiferencia con las personas” aumenta mi necesidad de ver películas; miro muchas y si no miro pienso en ellas, leo criticas, veo que ver. También aumentan las lagunas mentales, o más que aumentar digamos que las dejo ser, entonces no todo los pensamientos tienen un hilo sino que se quedan ahí dormidos en la nube blanca. Peor aun si la nube incluye memoria, las dificultades para recordar aumentan momento a momento en un increcento. Un amigo me dice que se acuerda más de las sensaciones que de los sucesos, yo también: entonces en vez de un nombre me acuerdo de las sensaciones que me da ese nombre o en vez de un concepto o una cita sólo recuerdo las sensaciones que me provocaron. Me siento incapacitada de relatar un libro o una película, de repetir un texto, cantar entera una canción, etc. A veces llego a la cocina de mi casa y una amiga me dice “cóntame todo”, de respuesta tiene un resumen de lo que paso, mis sensaciones, las conclusiones y el análisis del hecho; entonces se quejan: “contás re mal, cóntame bien ¿te tengo que preguntar todo?”. Y no, no hay manera de armar un relato detallado con diálogos y decir “me dijo” y “le dije”, admiro a mis amigas que te cuentan todo con detalle y en un orden temporal, no me importa que inventen, es un relato consistente. En mi caso es imposible. Por suerte la necesidad de soledad pasa rápido y entonces disminuyen las lagunas y aunque los relatos me sean imposibles, un poco más avispada estoy.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Oficios

Podría haber tenido más de una opción, podría haberlas tomado a casi todas; podría haber caminado más lugares que decidí no abordar porque el trabajo era demasiado, porque el destino no era tan tentador, porque algunos me sometían demasiado a ideas de antes.
Así que fui descartando uno a uno los que no me gustaban mucho, los que no me dejaban ser como quería, los que pregonaban demasiada libertad, los cortos y los muy largos. De algunos recorrí algo y me fui, de otros lugares los descarté antes de pasar. Ahora ni me pregunto que hubiese sido de recorrerlos, sólo me pregunto cuáles fueron los que decidí transitar.

Ya sé que no todo termina acá pero, no me acusen, hay cosas que han seguido su curso y está bien que así sea. Lo que no fui, ahora practico serlo:
peluquera, escritora, maestra, psicóloga, historiadora, diseñadora de modas, instructora de yoga, modista, artista plástica, titiritera, inventora de juegos de mesa, urbanista, actriz, critica literaria, vestuarista, filosofa fenomenológica, chef, cuidadora de gatos, mochilera, poeta, guía turística, empleada insuficiente, militante, investigadora, asistente social, política, fotógrafa, terapeuta de pareja, informática, periodista, embajadora en París, estudiante eterna, jugadora de bridge, animadora de fiestas infantiles, organizadora de eventos, peronista, especialista en literatura maldita, decoradora de interiores, directora de teatro, artista en papel mache, productora de radio, editora, humorista stand up, mateadora larga, naturalista, etnógrafa, turista …

viernes, 23 de mayo de 2008

Instrucciones para mi ausencia

  1. Bórrame lentamente de las noches de tu semana.
  2. Silenciá los discos de Radiohead, Spinetta, Cerati.
  3. Desparramá mis cosas para que al no estar todas juntas saquen mi presencia
  4. No podría haber sido nada de lo que no fue. Así, fue hermoso.
  5. Tapá las palabras tontas del amor, eran solo eso: tontera. Ya habrá más destinatarios.
  6. Extirpá los recuerdos del sexo, de las noches, de las fantasías, de las sensaciones.
  7. Fantaséame siempre riendo
  8. No hubo emboscadas, tampoco estrategia
  9. Creé que siempre hay algo que queda.
  10. El olvido es una opción.
  11. "Siempre termino en lo mismo, asesino tu fantasma y la diana me sorprende recostado en el balcón"

miércoles, 7 de mayo de 2008

Terrenos resguardados

Dejo que el sol me encandile; me gusta la sensación. Me gusta porque cuando cierro los ojos y aparecen las manchitas negras en la luz, ellas devienen escenarios; su aparición no es una elección. Hay otra zona, otros lugares que habito sin estar. Cada uno, es una parte de mí, de lo que soy o de lo que me gustaría ser. Escenarios que se repiten y sostienen diferentes escenas, extraídos de deseos y recuerdos infantiles, de otros lados y de otros tiempos.
Una casa con patio empedrado con un árbol grande y una hamaca paraguaya; una ciudad parecida a Buenos Aires pero con mar en vez de un río lejano; un puerto amplio y suburbano que a veces me da miedo y otras veces me da amor; un río con sauces llorones en la orilla, me tranquiliza, se parece a los lugares a donde íbamos a pescar mojarritas cuando niños con mis papás y mi hermano; un monoambiente pintado de blanco muy minimalista y cool, en un piso alto de un departamento antiguo y señorial; la casa en la playa con desniveles y un amplio porche, un ventanal enorme al mar y mi biblioteca rebalsando de lecturas, hay perros y gatos y es el descanso activo más lindo que puedo fantasear; hay pedazos de Uruguay acá y allá, de la ciudad y de la playa, que se meten solapados;
La Habana y el malecón vuelven siempre; también hay pedazos de escenarios fantaseados en las lecturas: Paris, NY, Bahia, pueblitos del interior y muchos más.

Espacios que son refugio, condensaciones, puzzles del tiempo, de mi misma: espacios acallados, móviles, donde escapar cuando se vuelve asfixiante, se repite tedioso, hostil.

viernes, 2 de mayo de 2008

Resplandores

Purpurina en mi jopo ochentoso
y en la cabeza de cielo del pelado,
en el lomo de la gatita
y en los rulitos de mi ex.
Purpurina en los parpados del amor,
en el escote
y en las botas.
Purpurina en la barba del amor,
en los ombligos,
en las tostadas del desayuno,
en la cama,
sobre mis manos,
entre los dedos.
Purpurina todo brilla,
somos esplendorosos, así, esparciendo glamour.
(vamos dejando una estela de brillo artificial)

martes, 22 de abril de 2008

Sí y No

No, no quiero ver; quiero ser indiferente a todo ese dolor. Es trágico: ¿para qué esforzarnos si no tiene resolución? No, no quiero disfrutar de verte caer, prefiero mi indiferencia. No es que tu dolor se escape a mi mundo, que no esté dentro de lo dado cada día; no es que tu ruego no tenga sonido o que tus muecas desesperantes no sean visibles. Es que simplemente prefiero escaparme de todo tu acoso, prefiero negar la supuesta verdad de lo que sucede.
....

Tres sonrisas, más una carcajada generan un poco de felicidad. Vos y yo dormidos pero abrazados genera contención. Un abrazo de esos que se te desploma el cuerpo sobre el otro, da mucha paz. Una mirada llena de ganas de besar, dan más ganas de besar. Un ataque de risa entre dos o más, da mucha alegría. Así sí puedo estar.

domingo, 13 de abril de 2008

Fragmento: Ojos

Te habías ido.
Una nota me deseaba un buen día.
Aún persistías en el cuarto.
Era tu olor.
Quise seguir durmiendo, no pude.
Me dolía el cuerpo.
Todavía me hablabas.
Desayuné tostadas y café.
Tenía hambre.
Recordé casi toda la noche sentada mirando la ventana.
Me preocupé de que mis recuerdos tengan forma.
No deseaba olvidar los detalles.
Me recosté de nuevo.
Traté de dormir.
No pude.
Mis pensamientos querían preguntar.
No me animé.
No quería cabos sueltos, ni inferir. Ya no especulaciones, ni asociar ideas y pensamientos.
No quería que tus palabras se vuelvan un enigma para resolver después de tu salida.
No lo pude evitar.
Y otra vez mi mente atada a tu recuerdo.
Mis trampas esperando cazar.
De repente, me invadió una sensación de alegría: habías sido más mío, había sido menos tuya.
Entonces entendí, no habían sido las palabras que dijimos, ni mis preguntas sin decir, las que te habían acercado. Era el silencio, el que te proclamaba mío.
Dudé.
Recordé.
Dudé de decirte, de hablarte, de nombrar lo que jamás podría.
Dudé de tu cuerpo dormido, inerte.
Dudé de mis plegarias a tu imagen.
¿Por qué no me hablabas? ¿Por qué no me nombrabas, no me contabas, no me relatabas? ¿Por qué yo no existía en tu afuera, en tu día?
Sólo me dabas el silencio, solamente me ofrecías tu olor.
Sonó el teléfono.
Corrí a atender.
Me agité.
La conversación no duro más que unos segundos.
Volví a la cama
Soñé.
Me levanté, no estaba dispuesta a seguir secuestrada.
Me peiné.
Salí a la calle queriendo encontrarte.

viernes, 4 de abril de 2008

Derivaciones deshiladas

Ahora veo para adelante. Me compré una agenda horrible para manejar el caos. Pensé: tengo que utilizar muy bien el tiempo, ya fueron muchos meses de semi tranquilidad. Voy a levantarme temprano. No puedo seguir durmiendo tanto, debo dormir tanto porque me estoy alimentando mal y puedo estar un poco anémica. Me empiezo alimentar mejor, incorporo nuevos platos a la dieta. Ahora hago ejercicio aunque me queje al otro día de que me duele el cuerpo. Igualmente el dolor corporal después de ejercicio es un dolor que tiene algo de placentero. Entonces, infiero, con el ejercicio y la mejor dieta voy estar menos fatigosa y voy a poder levantarme temprano y si me levanto temprano es más factible que pueda cumplir con todos los requisitos de la vida que se me fueron imponiendo. Porque no puedo dejar nada de lo que hago aunque siempre pienso que debería hacer menos cosas para poder focalizar mejor. Pero nunca me salió lo de focalizar bien porque soy desconcentrada. Desconcentrada de una manera no colgada. Digamos que tengo una inteligencia intuitiva, es decir no pienso desde la lógica sino mediante atajos de asociaciones libres irreconstruibles. Creo que más de una vez me han dicho loca por eso. Bueno me han dicho loca por varias cosas, pero no vienen al caso. Pero a mi me gusta mucho mi forma de pensar porque me sorprende aunque no sea capaz de justificar nada y no pueda argumentar bien y me falle la memoria que no es que sea mala es que es intuitiva como la inteligencia. Lo importante es que ya me planifiqué y tengo ocupados todos los días en casi todas las horas y las horas que no están ocupadas en realidad ya lo están porque seguramente sean horas dedicadas al ocio y a la vida social y amorosa, que de alguna manera ya están estipuladas. Es decir que pasaré varias de esas horas frente a la computadora mirando películas y series, jugando, navegando, viendo y editando fotos, bajando música y pelis, observando la casilla de mails, menos mal que uno puede hacer muchísimas cosas en la maquinola aunque no sea dual cuore. También iré a cenar y al cine y al teatro y a bares a tomar cerveza y vino también porque ya va a hacer frío. También a comer afuera y a la casa de otros como invitada. Seguro veré películas en la compu de Brav, en la tele grandota sobre el piso de Ari y obviamente en mi diminuto monitor. También ocuparé esas horas leyendo y espero que parte sean para bailar y bueno los quehaceres de la casa que ocupan un montón pero son imposibles de sacárselos de encima pero que ayudan a desarrollar la mente en blanco, están bien para boyar en la superficie de cualquier idea. Y aparte planeo empezar a tejer y quiero hacer más diseños de ropa, para proponerle a la alemana loca aunque bueno la idea sería no sumar más cosas porque tengo que escribir un montón de monografías y el proyecto de tesis y eso me lleva mucho tiempo y cabeza y a veces la academia no entiende nada de inteligencias intuitivas pero no me importa porque estoy aprendiendo a disimular. Aunque no sé disimular muy bien por lo pasional que me da ser extrema, pero sé mentir muy bien pero eso debe ser por lo de la actuación. Para la actuación creo que sirve la inteligencia intuitiva porque es más impulsiva, pero no sé, no estoy segura. Pensé en presentar mi CV en una búsqueda laboral pero decía lo siguiente al final de los requisitos : “La búsqueda se orienta a una persona que tenga un método de trabajo ordenado y detallista, preferentemente con un perfil lógico-matemático” obviamente por todo lo que acabo de exponer más arriba ese no es mi perfil y ya expliqué lo de intentar disimular. A pesar de todo, creo que ya estoy preparada para empezar la temporada otoño invierno y quizás no me vaya tan mal.

sábado, 22 de marzo de 2008

Enumeraciones

- Amigas: una multitud de amigas con las que habla horas por teléfono quejándose de lo mala que es la vida, de lo aburrido de la noche, riéndose a carcajadas. Una multitud de amigas con las que teje y desteje historias de amor, de hombres que no están, que estuvieron y que están por estar.
Toneladas de mate.
-Un fabulosos mundo interno que la traslada a los mejores sitios y que no tiene ninguna competencia con la solo-de –vez – en- cuando –sorprendente- realidad.
-Una suerte envidiada por muchos y cierto arte secreto para caer donde debía en el momento exacto (y aunque ella se adjudique el poder no siempre este es manejado por ella sino viceversa).
-Demasiado preocupación por los demás, por lo que dicen por lo que hacen, por el mundo.
-Irremediables periodos deprimentes que llena mirando TV y sacudiéndose con chocolates.
-Un desencajamiento casi constante entre lo que quiere y lo que puede, que le permite estar siempre en donde debe sin darse cuenta.
-Un chico que adora en forma intermitente y que nunca esta seguro de ella pero que expulsa seguridad hacia fuera.
-Tres gatos a los que ama y que a la vez son su pesadilla nocturna porque saltan sobre su cabeza cuando duerme.
-Una risa estridente y sumamente original que le da el toque freak y poco seductor que ninguna mujer debería tener.
-Un tremendo pánico a morir en un accidente automovilístico, miedo que la llevo durante años a evitar lo máximo posible cualquier viaje en auto, sobretodo de noche.
-Muchos cuadernos llenos de anotaciones y dibujitos infantiles que colecciona como el gran tesoro de su vida soñando que alguien posmorten los publique.
-Una intolerancia afectiva y evidente hacia las personas que se creen demasiado, hacia los hombres pocos simpáticos.
-Una debilidad por su padre.
-Una pasión por las listas y la enumeración, hay listas en la mesa de luz, en la cocina, en los libros, en el baño, en los poemas, en las miradas, enlista cuando camina, cuando duerme, cuando habla. Las listas son su obsesión.
-Un encantamiento por Buenos Aires la cual conoce minuciosamente porque ha pasado muchísimo tiempo caminando por sus calles. Retiene todos sus nombres y conoce muy bien las líneas de colectivos.
-Amigos: un montón de amigos varones con los que se ríe sin cesar. Una amplitud para coleccionar amigos (sólo hombres) de muy distintas especies, sin creer que esta heterogeneidad se contradiga con ella o entre ellos.
-La planificación de su vida intenta ser obsesiva pero una y otra vez se disuelve en un caos que nunca termina de perderse ni de definirse. Demasiados interrogantes cubren su mente y la falta de un proyecto que le dé algún pie en tierra la llena de inestabilidad constantemente. A esto se le agrega un apasionamiento momentáneo por cualquier cosa que emprende. Apenas empezada, su obnulación con la nueva actividad es total hasta ir perdiendo poco a poco el entusiasmo inicial.
Y hay más ...

martes, 11 de marzo de 2008

Testamento

Me debo
el boceto de mis palabras en la declaración de fidelidad al transito por la tierra virgen de tu piel

Me debo
el comentario sagaz en mi mejor hora
el esbozo de sonrisa entre las mareas empleadas de la luna
la llegada al horizonte
alguna respuesta
el portazo al delirio
la insensatez de abarcarlo todo mientras me caen las migajas entre los dedos

Me debo
que la cerradura, por donde espío mi vida, se abra, se agigante y se convierta en ventana
que me aturda la corriente de mi sangre
que me inunde la saliva de mi boca
que encandile el destello de mis pupilas
que me extinga el silencio por tanto rugir

Me debo
la identidad de estúpida libertaria
la actuación con aplausos de pie
la tragedia vivida en alta mar
la música de mis pies andando al costado de la ruta

Me debo
pisotearle la corona al rey
saborear la carne cruda
sentarme a beber mi sudor
escribir sin pausa
con fiebre
dejar que me dicten las palabras desde el subsuelo

Me debo
la resignación de estar aprisionada dentro de mi piel
de poder contar las dimensiones
de querer aparentar la idealidad

Me debo
la esperanza de que deje de girar aunque sea un instante
asquearme de pureza
escurrir mi inteligencia
asesinar a mi conciencia en una noche sin luna para que no queden sus rastros pegajosos esparcidos por ahí

Me debo
el torbellino de lágrimas que me hidraten los huesos
Para que finalmente pueda descansar sobre la lápida de lo que fui.

Escrito hace mucho tiempo, esta poesía me gustaba mucho y a mi amiga L. más todavia. Ahora me parece un poco infantil pero me sigue gustando su ritmo y algunas frases. Todavia hay cosas que me sigo debiendo y otras tantas que finalmente hice.

martes, 12 de febrero de 2008

Lo que vale

Millones de horas diluyéndose en nada, en un montón de movimientos autómatas.
No pienso, no creo, no produzco, me repito. Hablo hasta por los codos, entrego consejos, los mejores que puedo, como souvenires perdidos. A veces me los agradecen.
Soy demasiado. Me escabullo, soy ¿soy alguien que no soy?
Continúan las horas frente la pantalla, se suceden las palabras, las fotos, las imágenes. Sigue siendo vacío, no hay nada relevante. Todo se esfuma, son mis ojos y nada más que el movimiento de izquierda a derecha.
Lo que vale, es que tu cuarto ayer estaba muy lindo, con luz baja y sábanas limpias. Havannetes de desayuno y te quiero con ojos chinitos de despedida.